Blanco y negro

Primera sesión
Decidimos iniciar el trabajo con los grupos de P5 a partir de los contrastes. Presentamos una gran tela negra y al lado, unas planchas de yeso blancas. Cada niño y cada niña disponen de dos piedras: una blanca y una negra. Se les pide que las coloquen sobre el fondo que deseen: blanco o negro.


Se inicia un debate entorno los contrastes y las similitudes. Se facilita posteriormente al alumnado un papel DIN-A3 y dos pinceles. Con uno de ellos podran utilizar pintura blanca, con el otro, pintura negra.
Posteriormente a la experimentación, observamos y analizamos diferentes obras de arte elaboradas a partir del blanco y el negro:

Hisiao Chin - Grande Chi, (año ’90)
El hombre aspirado, Agustí Puig

Segunda sesión
Observamos la obra de Agustí Puig, El hombre aspirado, y analizamos las formas, los colores y los detalles. Nos llaman la atención las huellas que aparecen en la tela y decidimos imitarlas pintando en papeles con nuestros pies impregnados en aceite corporal. Todo ello después de imitar la obra del artista con cuerdas blancas sobre una tela negra. 

Después de la experiencia conjunta, por parejas pintamos nuestra propia obra.
Tercera sesión
¿Dónde colocaríamos nuestras huellas? ¿Nos gustaría que duraran para siempre? Se lo preguntamos al alumnado, que responde de forma espontanea y original. Destaco la reflexión de una alumna que deseaba dejar su huella en el futuro. He aquí la representación de los tiempos venideros en forma de nube descompuesta: 

Quinta sesión
Analizamos ahora la obra de Hisiao Chin, el otro autor de referencia de esta unidad.Propongo a los niños y niñas elaborar una obra conjunta a base de pintar con el rodillo cada persona sólo dos caminos, de deben empezar en un punto del papel y acabar antes de llegar al lateral, consiguiendo el efecto de desvanecimiento de la pintura a partir del control de la presión. Trazamos así un conjunto de líneas inacabadas, un mapa de caminos. Decidimos antes de empezar si los caminos se pueden o no cruzar.

Cuarta sesión
Observamos una obra de Robert Llimós para seguir hablando de los contrastes: Isla negra. 
"Es necesario que haya cabras blancas y negras para que el cuadro no sea aburrido", comenta una niña. "Hay una cabra que es negra y se está transformando en blanca", dice otra.  "¡Yo quiero que todas las cabras se vuelvan blancas!" comenta otro compañero con fervor... por suerte, hay quien valora la variedad de colores.
Pedimos a los niños y las niñas que imaginen una composición con objetos  cotidianos. 

Deberán posteriormente dibujar elementos similares y pinterlos de dos colores diferentes. Estas son algunas de las propuestas elaboradas: